Argentina, San Juan, Miércoles 05 de Mayo de 2021
SANTOS GUAYAMA
Historia de San Juan de Daniel Chango Illanes





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Esta historia atraviesa las Lagunas de Huanacache y del Rosario:

“…subsistía allí un núcleo de cultura huarpe con sus cultivos, tejidos, alimentos y bebidas tradicionales, pescaban con canoas y redes, producían admirables artesanías trenzando la totora y proveían sal, pescado y otras mercaderías a las poblacionesa cuyanas. Sin embargo, aguas arriba, el aprovechamiento de los ríos para riego fue convirtiendo en pantanos gran parte de los estanques naturales y la zona sufrió un proceso de desertización. Algunos grupos indígenas llegaron al lugar escapando a la destrucción de sus asentamientos, y fue un santuario para perseguidos y desclasados de variada procedencia”.

[Chumbita, Hugo, Jinetes rebeldes, página 116]



El padre de Santos Guayama, de nombre Gregorio, tenía una tierra en La Cruz de Jume, en Las Lagunas.



Dicen que Santos vivió en 1850 agregado a una familia a la manera de lo que se entendía por “criado”. Agregan que hubo un hecho de sangre, con arma de fuego, una muerte. Y Guayama salió hacia su tierra de origen. Allí se habría “agauchado”. Y desde entonces se habría transformado en bandido. Vestía chiripá y andaba armado con pistola.



Tuvo dos hijos con una mujer llamada Agapita González. Por esa época dicen que era cantor y guitarrero. Vivió en la Represa de Las Liebres.



Entre 1861 y 1863 estuvo a las órdenes de Angel Vicente Peñaloza, el Chacho. Una versión lo hace incorporado a la partida rebelde del puntano Fructuoso Ontiveros, al que seguían ex oficiales de Nazario Benavídez, prófugos y cuatreros de San Juan, Córdoba y San Luis.



En 1866, en el marco de la revolución federal de los colorados, Felipe Varela llegó a Jáchal. Guayama se le sumó con una partida de Laguneros. Fue la principal lanza de Varela en la batalla de Pozo de Vargas. Varela perdió la batalla, pero Guayama y Elizondo salvaron una parte muy importante de la caballería y mucho parque que le quitaron a las tropas de Antonino Taboada.



En Jáchal, Varela consiguió reorganizarse en número de 1.000 soldados. Pero desde ahí no podía con Taboada y Arredondo. Ocupó Antofagasta de la Sierra mientras esperaba que los federales de Antonio Latorre se le sumaran. Alcanzó a ocupar Salta y Jujuy en octubre de 1867. Allí cumplieron un papel importante las fuerzas laguneras, quedando diezmadas pero no derrotadas. Habrían encontrar en su debilidad objetiva la voluntad subjetiva de resistencia.



El catamarqueño Octaviano Navarro con sus tropas, obligó a Varela a Pasar a Bolivia.



El sanjuanino Guayama – huarpe más que sanjuanino – ocupó Orán, pero ya no le quedaban más de 100 hombres. Al final, cruzó con Elizondo la frontera.



Poco tiempo después, Elizondop y Guayama aparecieron nuevamente en La Rioja, en 1868, apoyando a Zalazar. El gobernador Baños renunció y Elizondo se transformó en comandante de armas.



Al final, Elizondo negoció con Octaviano Navarro, y Guayama, discopnforme, se llevó consigo casi toda la montonera. Varela quiso regresar a Salta en diciembre de 1969, pero fracasó. Lo había convocado a Guayama y le pedía que fuera hasta Catamarca, pero los navarristas interceptaron la correspondencia que nunca llegó a manos de Guayama.



Guayama se mantuvo un tiempo en Los Llanos. Lo atacó el comandante Ricardo Vera y lo venció en el Garabato, en febrero de 1869. El marzo lo atacó el mayor Antonio Loyola en Las Jarillas.



Por un tiempo no hubo noticias de Guayama. Algunos lo creían muerto, pero la esencia de la guerrilla consiste en exponerse poco y esconderse mucho.



En abril de 1870, Guayama atacó Caucete. Las tropas sanjuaninas enviadas a Pie de Palo por el gobernador José María del Carril masacraron al segundo de Guayama, Santos Abdón Fernández, y a otros quince hombres. Guayama no estaba porque había sido tentado para inmiscuirse en intrigas violentas de la política local en la que jugaban intrigantes mitristas, y decidido, también, a jugar contra la presidencia de Sarmiento.



En enero de 1871, Guayama estaba operando en San Luis, cuyo gobierno pidió a Mendoza y San Juan una acción combinada. Era jefe de policía en San Juan, Benjamín Bates, quien envió al comandante Francisco Vila a atacar a Guayama. Lo alcanzó en la Punta del Médano. En ese momento, Guayma con su gente asaltaban una tropa de carros. El guerrillero logró fugarse con 200 hombres. Vila y su gente mataron 23 montoneros y tomaron 29 prisioneros. Pero lo no alcanzaron a pillar a Guayama.



Un hombre de Vila, el maytor Carrizo, informó al intendente general de policía, el mayor Agustín Gómez – más tarde gobernador de San Juan – que la policía de Las Lagunas protegía a Guayama hacia el sur, del lado mendocino.



En febrero de 1872 volvió a aparecer en Caucete y Cochagual. Tres presuntos colaboradores de Guayama fueron detenidos en San Juan: eran los hermanos Castro, Gregorio Correa y Salvador Merlo.



El 21 de febrero de 1872, el ministro de guerra deSarmiento, Martín de Gainza, ordenó la represión escarmentadora. Gainza no le reconoce que se trate de un caudillo político, y dice que por esa razón está impuned. Gainza dice que Guayama, es “salteador de caminos”, y por esa razón “está fuera de ley de la Naciones”. Es el concepto de Sarmiento: la constitución y las libertades están para los hombres de opinión que difunden sus escritos por la prensa, para masa popular está la policía de seguridad y el código penal.



En abril Guayama retgorna a Guanacache. Sale hacia el Durazno y allí asalta a Benjamín Bates, quien fuera jefe de policía. Bates, un hombre de la élite local venía de Chile.



Guayama – que cuatrereaba y “mejicaneaba” contrabando – se apoderó de unas 80 mulas, y con una caballada muy grande y 50 hombres se fue hacia la frontera.



Dos vecinos cuyanos (Escudero y Ceretti), fueron asaltados por el invicto lagunero que les exigió rescate en onzas de oro.



En octubre de 1872 merodeó entre Puente del Inca y Uspallata. Luego retornó a Las Lagunas. Una partida enviada desde San Juan, ultimó a José del Carmen Valenzuela, que era en esa época, el segundo de Guayama.



El gobernador mendocino, mal informado, creyó que sus fuerzas habían conseguido detener y fusilar sumariamente a Guayama en el despoblado, en la localidad de Santa Clara. Mataron a dos hombres, pero ninguno de ellos era Guayama.



En febrero de 1873 apareció en la Sierra de Minas en Los Llanos. El juez de paz de Ulapes retuvo a 9 guerrilleros.



Una comisión policial puntana entró en San Juan y avanzó hasta Caucete tratando de alcanzar a Guayama. Pero en lugar de capturarlo o exterminarlo a este y a su gente, lo que hicieron los policías puntanos fue robar caballos, además de degollar a un hombre y a un niño.



El gobierno sanjuanino no podía dar caza a Guayama, recriminaba al gobernador mendocino Villanueva por mentiroso y tenía que protestar ante el gobierno de San Luis porque quedaba demostrado que era peor la policía que cualquier bandidaje.



Cuando se levantó Mitre en 1874 acompañado por el general Arredondo, contó con el apoyo de Guayama y de grupos indígenas que le eran favorables. Aquí hay una muestra de la identidad indígena del Lagunero. Va con Mitre en la medida en que se suma a otros indígenas envueltos en esa acción. Mitre fue vencido Por Arias, Julio Argentino Roca venció a Arredondo. Pero Guayama, con su destreza guerrillera consiguió salir de la zona de riesgo.



Algunos dicen como arriero, otros como cuatrero, Guayama ermpezó a trabajar llevando hacienda a Chile y Bolivia. Se decía que Guayama trabajaba para fuertes hacendados dedicados al abigeato.



Se narra también del encuentro que Guayama tuvo en San Alberto, en Córdoba, con el cura José Miguel Brochero.



Para poder llegar al gobierno en 1877, Agustín Gómez, trató de arrimar a su proyecto al caudillo lagunero, al que lo puso de puntero electoral. Guayama quería ser amnistiado. Gómez no cumplió.



En diciembre de 1878, Guayama fue visto en San Juan en la casa de Lisandro Lloveras. Ahí lo aprehendió la policía. Lo metieron preso, lo procesaron, pero con eso no se contentó la voluntad homicida del poder. El 4 de febrero de 1879 lo “boletearon” en la cárcel.

Por supuesto, Sarmiento en El Nacional aprobó apologéticamente, la “boleta” a Guayama:

“…la justicia se ha hecho por fin, como se hace entre nosotros, por el exceso del crimen”.



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PUNTOS DE VISTA
23/02/2021
05/05/2021
MENDOZA: El JUEZ FEDERAL BENTO IMPUTADO CAUSA DE CORRUPCIÓN Y COIMAS ALLANAN ESTUDIOS DE 3 ABOGADOS
Esta mañana buscaron documentación y dinero en propiedades de los letrados Luciano Ortego, Martín Ríos y Matías Aramayo. La mujer de juez, también fue imputada.
Oscar Guillén
MIÉRCOLES, 5 DE MAYO DE 2021
La Justicia Federal acaba de abrir el juego de una causa que, hasta ahora, permanecía en secreto, en la que se investigarían “coimas y asociación ilícita” y que tendría como principal sospechoso al juez federal mendocino Walter Bento, junto con un abogado local.

De hecho, esta mañana se le notificó al juez Bento la imputación como jefe de una asociación ilícita y también se imputó al abogado Luciano Ortego. Además, se sumaron imputaciones a María Isabel Boiza (esposa de Bento) y a los abogados Martín Ríos y Matías Aramayo. La imputación para Bento es por seis hechos de cohecho pasivo, lavado de activos y enriquecimiento ilícito.


Como parte de la causa, el fiscal federal Dante Vega ha ordenado allanamientos masivos en casas y estudios de todos los implicados. Estas medidas se están ejecutando desde hoy temprano. En principio, habría algunos implicados en condición de aprehendidos.

Se trata de una causa que despierta gran interés, incluso en el ámbito político, teniendo en cuenta que es un año de elecciones y que Bento es el juez electoral de Mendoza.

Esta mañana, la Policía Federal allanó el estudio de Ortego en el barrio Bombal de Ciudad y también la casa de sus padres, en Chacras de Coria, Luján, en busca de documentación sobre el caso y de dinero en efectivo, ya que -según trascendió- se estarían manejando cifras millonarias.

También se allanó la oficina del juez Bento. /Orlando Pelichotti, Los Andes.
TAMBIÉN SE ALLANÓ LA OFICINA DEL JUEZ BENTO. /ORLANDO PELICHOTTI, LOS ANDES.JUEZ BENTO
Todo comenzó en marzo de 2020, cuando se detuvo al “narcofinancista” Walter Bardinella Donoso (40), un hombre que permanecía prófugo y era buscado por participar en el transporte de 400 kilos de marihuana. Al analizar su celular, se descubrió que Bardinella se comunicaba con el empresario Diego Aliaga (51), quien a su vez le decía que contactos en la Justicia Federal le podían otorgar la prisión domiciliaria a cambio de dinero.

Luego, en septiembre de 2020, explotó el “caso Aliaga”: este hombre, -un habitué de los cafés cercanos a Tribunales- terminó secuestrado, asesinado y enterrado en un campo inculto de Lavalle. Su socio, Diego Barrera (50), fue detenido junto a su mujer y sus hijastros. Barrera, expresó que tal vez Aliaga estaba desaparecido porque estaba en un “negocio turbio”: tenía contactos en los Tribunales Federales que le permitían conseguir beneficios a cambio de importantes sumas de dólares.

Hoy se allanó el estudio del abogado Luciano Ortego, en el barrio Bombal. / Orlando Pelichotti, Los Andes.
HOY SE ALLANÓ EL ESTUDIO DEL ABOGADO LUCIANO ORTEGO, EN EL BARRIO BOMBAL. / ORLANDO PELICHOTTI, LOS ANDES.JUEZ BENTO
Incluso, Barrera habría dicho que Aliaga y un abogado –sería Luciano Ortego- se contactaban con los abogados de los detenidos y les ofrecían estas ventajosas condiciones. Y si el defensor del detenido se negaba a participar del “negocio”, hablaban directamente con el implicado y lo instaban a abandonar a su defensor a cambio de que ellos mismos lo representaran.

Por estos dichos, el fiscal Vega hizo declarar a Barrera durante tres horas.

Todo este asunto llegó a oídos del juez Bento y se filtró a la prensa. Fue en ese momento que Bento contrató a Mariano Cúneo Libarona, quien intentó cuatro veces, durante los primeros meses de este año, hacerse con el expediente que investiga Vega y que tramita el juez de San Rafael Eduardo Puigdéndolas. En cuatro ocasiones se “rebotó” el pedido de este abogado, afirmando que Bento no estaba nombrado en la causa y muchos menos imputado. Pero ahora, el juez sí fue imputado.
04/05/2021
03/05/2021
Muy simbólica esta foto
30/04/2021
Telegrama de renuncia a su trabajo para poder cobrar planes sociales

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