“Cinco(5) trampas de las que Milei no logra salir”
El oficialismo no puede, no sabe o no quiere reaccionar frente a conflictos que hoy horadan parte de su capital político y atentan contra los logros económicos alcanzados.
El gobierno de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más críticos en el ingreso a la segunda y última mitad de su mandato.
Los principales problemas que afronta la administración libertaria se han convertido y se sintetizan en cinco trampas de las que no logra salir. En algunos casos porque no puede, en otros porque no sabe y en otros porque no quiere.
Ese quinteto de conflictos hoy horada parte de su capital y atenta contra los logros políticos y económicos alcanzados en los dos primeros años de gestión, muchos de ellos inimaginables para observadores neutrales y rivales.
- Escándalos éticos, de fuerte penetración en la sociedad, que contradicen el discurso oficialista y, en algunos casos, han roto el contrato establecido con buena parte de sus
electores. - ??Problemas de comunicación, falta de estrategia y ausencia de voceros efectivos y creíbles para enfrentar la crisis.
- ??Disputas internas sin fin, instaladas en la agenda pública, que muestran conflictos por el poder en el seno de un gobierno de muy pocos, que dificulta la toma de decisiones, paraliza acciones y expone problemas de liderazgo.
- ??Una burbuja endogámica e impermeable, donde se evita que penetren opiniones, ideas y cuerpos extraños.
- Y, último, pero no menos importante, sino todo lo contrario, una economía con muchos tropiezos, que no termina de dar respuesta a muchas de las demandas de la mayoría. En cambio, la sociedad da señales de sentirse sometida a un esfuerzo que empieza a dejarla extenuada antes de llegar a disfrutar de la mejoría, que, en buena medida, se agotó con la interrupción, hace once meses, del sendero descendente de la inflación.