Relevamientos privados muestran incrementos sostenidos en los precios de alimentos durante febrero.
En febrero, la inflación retomó protagonismo en la agenda económica. Diversos informes sectoriales y de consultoras privadas coincidieron en que no se detecta una desaceleración significativa tras el 2,9% informado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en enero. Distintos relevamientos de precios de alta frecuencia, especialmente en alimentos y bebidas, revelan una inercia inflacionaria que dificulta el objetivo oficial de alcanzar un índice mensual que comience con cero para mitad de año.
Entre las consultoras, la proyección más optimista corresponde a Analytica, que estima un IPC de 2,8% para febrero, lo que implicaría una desaceleración mínima de 0,1 puntos porcentuales (p.p.) respecto al mes anterior. En el otro extremo, Eco Go prevé una inflación de entre 2,9% y 3%, lo que marcaría una ligera aceleración respecto al dato de enero. Similar a la consultora de C&T en donde estiman que estará por debajo del 3%. En cualquiera de los escenarios, los planes del equipo económico están complicados, ya que necesitan cortar de manera significativa con la tendencia de aceleración que ya arrastra más de cinco meses.