El kirchnerismo muy diezmado: los libertarios lo hicieron

Patricia Bullrich designó las nuevas autoridades del Senado con una novedad: desplazó cualquier vestigio de la primera minoría. No habrá representación K en la conducción parlamentaria

Cada día que transcurre se verifica el alza de uno de los capitales políticos más valiosos de Javier Milei. Hablamos de la crisis de la oposición, del incesante desmembramiento que padece el kirchnerismo y todo aquello que sobrevive del PJ. No pareciera existir en esa mirada ninguna exageración. Las mayores dificultades del gobierno libertario provendrían de su interior, de las dificultades de gestión y también de cierta incompetencia.

Existe un ejemplo que sobresale. Los obstáculos que enfrentó el oficialismo por la reforma laboral sucedieron en la primera ronda del Senado cuando se comenzó a considerar el proyecto. La introducción inconfesada del artículo 44 que alteraba las licencias médicas de los trabajadores por enfermedad despertó a los K, activó a la CGT y las organizaciones sociales, devolvió la razón de ser a la izquierda y provocó fisuras de La Libertad Avanza con sus socios principales, el PRO y el radicalismo.

Después de una solución expeditiva (eliminación de aquel artículo que habrá que reponer de alguna forma en la norma) Diputados aprobó la reforma con más holgura de la esperada. La Cámara Alta promete darle la sanción definitiva pasado mañana. Milei contará de esa manera con la marquesina deseada para inaugurar las sesiones ordinarias del Congreso.

Antes que esa celebración suceda los libertarios se encargaron de propinar otra golpiza al kirchnerismo.Patricia Bullrich, que desde el día uno le copó la parada a la vicepresidenta Victoria Villarruel, designó las nuevas autoridades del Senado con una novedad: desplazó cualquier vestigio de la primera minoría.No habrá representación K en la conducción parlamentaria que afloró. Bramó el titular del bloque, el formoseño José Mayans.

Se trata de una derivación del acuerdo que para arrancar el 2026 sellaron el Gobierno con algunos mandatarios peronistas. Tuvieron un papel crucial y estratégico en la votación de Diputados que ahora se extendería al Senado. Existe una columna vertebral compuesta por Osvaldo Jaldo, de Tucumán, Raúl Jalil, de Catamarca y Gustavo Sáenz, de Salta. Otros como el cordobés Martín Llaryora entran y salen de esa componenda.