Argentina, San Juan, Martes 16 de Octubre de 2018
¡ESTAS NERVIOSO CUADERNOFILO JOE LINGOTE!!
EL MUNDO IDEOLÓGICO QUE RODEABA A ELOY PRÓSPERO CAMUS
Por Daniel Chango Illanes
Nota de Daniel Chango Illanes escrita en diariolibre hace 10 años




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EL MUNDO IDEOLÓGICO QUE RODEABA A ELOY PRÓSPERO CAMUS
Por Daniel Chango Illanes
¿Qué era ideológicamente Camus? Venía del cantonismo y pasó al peronismo. Formó su gabinete con parientes u hombres y mujeres del peronismo. Lo acompañaron todos los sectores: desde el tradicionalista católico con su referente Pablo Ramella, hasta el peronismo de izquierda con Juancho Jiménez, uno de los hombres más capaces que hayan revistado en la burotecnocracia sanjuanina en cualquier tiempo. Juancho dirigió la oficina de Política Económica y fue figura clave en la elaboración del Plan Trienal.

Desde un honesto y muy crítico hombre de mundo, como Néstor Guimaraes - hijo de un político demoprogresista muy cercano a Ruperto Godoy I, hasta Eusebio Baltasar Zapata - medio hermano de Godoy y hábil hombre de negocios, y operador político, Camus atrajo a su particular visión del peronismo, algunos otros ex cantonistas como Roque Gallerano, que luego derivó en un isabelismo tan crudo que se volvió poco menos que lopezrreguista, aunque él lo negaba.

Camus tenía cierto rechazo por los gremialistas en general, principalmente por los que pertenecían a la CGT de la Avenida España.: Enrique Lorenzo Fernández, Carlos Fernando Yossa, José Ubaldo Montaño, Constantino Carta, y otros. Todos ellos fueron más próximos a Ruperto Godoy II (Ruperto Honorio). Yossa, además, fue ministro del goierno de facto de Gómez Centurión. El único sindicalista que mantuvo buenas relaciones con Camus - aunque a veces tuvo roces y conflictos - fue Pablo Rojas, líder histórico de los trabajadores vitivinícolas.

Camus consiguió mantenerse porque trató de mostrar una fidelidad muy fuerte a Perón y a Isabel. Negoció con la ultraderecha y designó como jefe de policía a Alberto Graci y Susini, ideólogo entre falangista y fascista, difusor de las ideas del tradicionalismo reaccionario en la revista Cabildo, y hombre de acción, aunque nadie podría decir que haya sido genocida ni torturador. Tuvo Graci, a quien conocían como "El Mono", un hecho violento en el cual golpeó a un diputado nacional y dirigente bloquista, Héctor Rufino Valenzuela, lo que produjo un gran escándalo en San Juan.

El nombramiento de Graci y Susini, obedecía a que lo había propuesto para ese cargo el hijo de Camus y diputado nacional Jorge Manuel Camus, quien luego fue secretario del Movimiento Nacional Justicialista. Eloy Camus sabía por el propio Perón que no iba a haber "Patria Socialista", y que al final, el viejo general, retornaría a la derecha de la que, además, nunca se había ido. Beneficiado este paso por los heroicos errores políticos de la guerrilla. Por eso Camus ya sabía lo que iba a pasar, o lo intuía pero sobre la base de imágenes que le venían de algunas fuentes de observación,, aceptó llevar a alguien de ultraderecha a la jefatura de policía.

Hay otra posibilidad: Camus creía que Ruperto Godoy, a quien veía como líder de la interna opositora, más potencial que real, tenía alcance no sólo hacia el vandorismo (o posvandorismo sindical) sino hacia algunos sectores de las formaciones especiales. O podía tenerlos. Por eso Graci Sussini podía servirle en la policía. Pero Graci era peronista sólo en parte. En realidad, era un falangista lector de José Antonio Primo de Rivera. Un falangista con pretensión aristocrática, al estilo de la revista Cabildo.

Es cierto que Camus trató de proteger a algunos guerrilleros, y lo hizo con lealtad, pero no es menos cierto que trató de protegerse usando como pantalla a Graci para exhibirlo ante la ultraderecha como un estandarte, o una prenda de confianza. El olfato político de Camus le decía que en Perón podía despertarse en cualquier momento la derechización más absoluta.

Pero una cosa era tener al lado a un hombre de Cabildo, y muy otra era caerle simpático a López Rega, al quien Camus y su hijo Jorge Manuel "Manucho" Camus veían como lo que era: un intrigante y agente de la CIA, reclutado en España por el diplomático Hill, de Estados Unidos.

López Rega quería sacarlo de en medio a Mnucho Camus e intentó ponerle una bomba. Camus trató de salir de la zona de fuego - por así decirlo - y habló con los norteamericanos de la embajada. Ellos le confirmaron que López Rega era agente de la CIA. Le aclararon, además, que toda la P2 coordinaba su actividad con las estaciones de la CIA, en España y en Buenos Aires. Perón sabía todo esto. Temía a López Rega, lo despreciaba y trataba que no lo controlara del todo.

Luego de la frustrada bomba que la Triple A preparara para Manucho, el profesor Camus desplazó de su gabinete a Roque Gallerano, ministro de Bienestar Social desde el 73, ex cantonista, y compañero de militancia con don Eloy durante muchos años. Roque Gallerano y la familia Sanssone, panaderos de Desamparados, habían estado siempre con Camus, pero ahora, al deslizarse torpe e ingenuamente hacia el lopezrreguismo, Camus desconfió y lo echó.

López Rega había formado una estructura de absorción de recursos llamada Cruzada de Solidaridad Justicialista, presidida por Isabel, y desde la cual desviaba fondos para la Triple A, conducida por el secretario de Deportes, coronel Osinde, un represor típico. Colaboraba con ellos otro miembro de la P2, el marino Eduardo Emilio Massera. En Marina, la P2 y la CIA coordinaban con la llamada "logia de los luteranos". Era esta logia un aparato antiejército y, además, muy corporativo, que procuraba un nuevo líder a la muerte de Perón: esta vez, un marino. El paso por la P2 - CIA era un hito en esa dirección. Por eso la colaboración con López Rega.

Jorge Camus era un hombre cercano a Perón que no podía ser controlado por López Rega, y que era visto con desconfianza por la Marina. Años antes, había informado a la Marina contra los Camus, Augusto Timoteo Vandor, ligado a algunos sectores de dicha fuerza. Manucho siempre ha sostenido que "Vandor era un hombre ligado a la Marina tal como el propio Perón lo decía". Por eso la Triple A no tenía ninguna simpatía hacia los Camus. Otros sanjuaninos mirados de cerca por Massera, fueron Apolo y Hermes Cantoni. En el 73, Apolo fue senador nacional, y Hermes, secretario del Senado. Ambos tenían buena relación con José Ber Gelbard. Hermes, además tenía buena relación con Perón. Massera intentó conquistar la amistad de Hermes invitándolo a un crucero por el sur en el transporte Bahía Aguirre. Cantoni comentaba en 1975: "Massera cree que puede ser otro Perón, esta vez de la Marina. Está loco, es muy peligroso. Tiene una ambición desmedida".

Massera quería robotizar a los guerrilleros y políticos que había detenido para utilizarlos como marionetas humanas en acciones ideológicas y de inteligencia. Era en verdad, una mezcla de pirata y esclavista, uno de los grandes genocidas del Proceso.

Antes del golpe, Hermes Cantoni había tenido proximiidad con los jefes de Aeronáutica, en especial, con el brigadier Fautario, cercano a Gelbard.

En la ultraderecha peronista, algunos cuadros, como Graci, eran próximos al pensamiento de Jordán Bruno Genta, ideólogo del catolicismo reaccionario, con influencia en el ejercito y en la fuerza aérea. Algunos peronistas tenían un discurso parecido al de Genta, pero no la mayoría de ellos. En general no coincidía con ellos esa predisposición a lo medieval y a la hispanofilia que tenía Jordán Bruno Genta. Además, muchos de los gorilas lonardianos del 55, o de los seguidores de Onganía pensaban como Jordán Bruno Genta. Y los peronistas al estilo del coronel Seineldín - al quien habría de asesorar Graci - no eran demasiados.

Había sí en el peronismo, grupos anticomunistas y antiintelectuales (de izquierda). Perón no creía demasiado en ellos aunque sí podía utilizarlos en los diversos escenarios de conflicto. Un peronista con parecidos ideológicos con Genta era un militante de ultraderecha apellidado Giovenco. Un cuadro casi salvaje, especializado en violencia física más que intelectual.

Perón - y en esto Eloy Camus no lo seguía - era, como buen militar, hombre atraído por el ritualismo de ciertas logias. Por eso simpatizó con Licio Gelli. Y porque este pensaba que Perón era una especie de continuación del Duce. Perón se veía continuador de Bonaparte, a quien admiraba profundamente. Perón nunca fue hispanófilo ni falangista. El propio Franco lo sabía.

A Perón le atraía lo esotérico, y por esa razón era lector del filósofo tradicionalista italiano Julius Evola, al igual que Gelli. No hay punto de comparación entre Evola y Genta. El primero desconfiaba de la Iglesia a la que siempre vio como malversadora de la tradición. El segundo era un católico autoritario vulgar. Perón rozaba el tradicionalismo pero no en su faz más reaccionaria, porque quería "cabalgar el tigre", adaptarse al mundo moderno y usarlo para la decisión y la acción. Genta era un enemigo de la modernidad. Perón era profundamente moderno sin dejar de tener algún apego por lo tradicional.



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El intendente que cree que dirige Caritas.
Cuando el estado se convierte en una ONG, y sus vecinos se convierten de ciudadanos a beneficiarios. El estado no hace caridad , se ocupa de todos!!!
Es tristísimo es un demagogo , con 100 viandas y sacándose fotos con la gente que vive en la calle. Estos no son los pobres de Macri. Son sus pobres y los de Uñac...
¡GASTAN LA PLATA EN CIRCO!! ACTITUDES IRRESPONSABLES Y SIN UNA IDEA....
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