Argentina, San Juan, Viernes 19 de Enero de 2018
UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA LA INDUSTRIA VITIVINICOLA






Aumentar Tamaño Texto
Disminuir Tamaño Texto
Enviar A Un Amigo
Recomendar DIARIOLIBRE.info
Imprimir
UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA LA INDUSTRIA VITIVINICOLA

El consumo de vinos se ha estabilizado en todo el mundo. Los países que hace 70 años consumían 90 litros per cápita anuales (latinos mediterráneos y productores) han descendido a los 30 litros per cápita, mientras que los países del norte del hemisferio que consumían 2 o 3 litros per cápita, han pasado a 30 litros de los mejores vinos. La industria en todo el mundo se ha tecnificado y mejorado los vinos sustancialmente. No podemos comparar la calidad de un vino de mediados del siglo 20 con los actuales, que disponen de la mayor tecnología posible, ya sea en pureza varietal, mejores levaduras, elaboraciones controladas, vasijas de acero inoxidable o similares, etc.

La Argentina empezó a participar del negocio vitivinícola con la llegada de inmigrantes principalmente italianos y franceses (Giol, Graffigna, Gargantini, etc.) pasando a ser un país en el mapa mundial de la industria, la que creció conforme a los vaivenes de la economía cerrada que imperaba en el mundo. Con la globalización y la apertura consecuente de los mercados, llegan a nuestro país nuevos capitales, también extranjeros, que compran las ya vetustas empresas de aquellos inmigrantes pioneros y visionarios que desarrolaron la vitivinicultura nacional. Ahora los actores principales ya no son aquellos pioneros, son grandes corporaciones internacionales dueñas de conglomerados de marcas de primer nivel mundial.


Pero el negocio sigue siendo floreciente. Un consumo mundial sostenido en una cultura milenaria como es el vino, no es posible que decaiga fácilmente. El problema es qué rol juegan los nativos en este nuevo mercado global. Las pequeñas bodegas trasladistas no se han tecnificado, producen vinos comunes de mediana calidad para dos o tres grandes firmas que manejan el mercado (Peñaflor, Fecovita y unas pocas más). No preparan caldos de gran calidad ni tienen volúmenes suficientes como para exportar. Ni tienen calidad ni cantidad, están fuera del mercado internacional. Por otra parte tenemos a los gobernantes, generalmente funcionarios que no conocen la industria y en casi todos los casos no han pasado debajo de una parra en su vida, realmente no saben de qué se trata. Y los dirigentes vitivinícolas no saben bien a qué jugar, se vio claramente cuando en contra de sus propios intereses se importaban vinos chilenos. No tuvieron claridad de razonamientos para impedir tal atropello. Chile no pertenece al Mercosur, no tenemos ningún compromiso con ellos, entonces por qué no actuaron correctamente impidiendo tal atrocidad, importando vinos de baja calidad, adulterados con agua, al solo efecto de satisfacer el despacho de las cajitas de Peñaflor y Fecovita. Como entender que mientras se importaban vinos chilenos para bajar el precio, los mismos trasladistas que eran los perjudicados directos no hacían nada, al contario, con su accionar avalaban la inacción del gobierno provincial y nacional que justificaban tales importaciones en el “libre comercio”. Ya se sabe qué pasa cuando una empresa francesa quiere comprar caldos españoles, les paran los camiones y les derraman el vino, y eso que son de la misma comunidad europea y comparten leyes y moneda. Nosotros con Chile no compartimos nada, Chile pertenece al ALCA nosotros al tercermundista Mercosur, por lo tanto la regla del “libre comercio” no puede aplicarse, salvo intereses particulares definidos claramente, no intereses nacionales.

Ahora aparece una variante interesante, el clima: Europa ha producido un 17% menos de vinos por razones climáticas, y EEUU afronta grandes dificultades que han llevado su producción a los más bajos indicadores. El mundo demanda vinos, siempre de calidad, solo Argentina puede comprar la calidad que le ha comprado a Chile, sacándole de encima unos stock de pésima calidad. A este desafío se suma otro, mucho más importante, que es la mentalidad de gobernantes y dirigentes vitivinícolas, que han convencido a sus familias, a la comunidad, al periodismo y a los funcionarios, que la industria es un mal negocio. Si los que están al frente de la actividad creen en forma arraigada que la vitivinicultura es un mal negocio, nada tenemos que hacer en este mercado. Esta gente debiera dar un paso al costado y dejar que otros actores hablen. Se puede consultar a cualquier viñatero en serio, es decir aquel que nunca fue a un café a perder el tiempo en lugar de estar en sus viñedos, o aquel que se pasa la vida en los pasillos gubernamentales a ver si le cae un subsidio. Ese viñatero en serio le va a decir que hacía muchas décadas que no teníamos los precios actuales, que en la vendimia pasada –a pesar de Chile- hemos tenido precios récords, y que este es un negocio noble y rentable. La ceguera cultural hace creer a muchos que hay que pasarse la vida dando lástima, al punto que se les va la vida y se la terminan creyendo, abandonando los viñedos y creyendo que es un aml negocio.

PRUEBA: la uva más barata, la uva común, la Cereza se ha vendido a $3,20 el kilo, 40.000 kg por hectárea da $128.000, con un costo que no llega a $50.000.-, ganancia $78.000 por hectárea. Y si es uva tinta que la hemos vendido a 8 y 9 pesos, cuanto da de ganancia con el mismo costo. Y si tengo la fortuna de tener algo de tintoreras y las hemos vendido a $30, cuanto da de ganancia por hectárea??? Solo un necio/tonto puede afirmar que la industria atraviesa un mal momento. Por supuesto que todo, absolutamente todo dirigente vitivinícola afirmará que nos estamos fundiendo. Dejo para que cada uno piense lo que quiera, o hacerle caso a los mentirosos que se pasan la vida en un café o en los pasillos del Ministerio, o a los viñateros en serio, que los hay y son muchos

Estamos ante un momento clave, o nos sumamos al tren del éxito, de la modernidad, de la tecnología, de los mejores vinos. O seguimos creyendo el cuentito de los vivos de siempre.

Este año 2018 las bodegas van a tener que pagar muy bien la uva, mucho más que el año 2017 que ya fue muy bueno. Las bodegas internacionales han puesto a telemarketer a llamar a viñateros que tienen uvas tintas para asegurarse una determinada cantidad. Hoy ya pagarían más de $40 las tintoreras y a más de $15 los varietales tintos y a $20 a $25 los Cabernet y Malbec. Y si el clima no ayuda van a mejorar en mucho la apuesta. Y me pregunto si los trasladistas ante este escenario actual, se van a animar a pagar por el producto para hacer su diferencia, o se quedaran con las bodegas flacas de vinos?????



DiarioLibre.info en Facebook


DiarioLibre.info en Whatsapp
PUNTOS DE VISTA
12/01/2018
Estás fotos muestran un vicio oculto de construcción en la armadura de la columna, la misma no posee estribos, lo que no obedece a ningún cálculo estructural, bajo normas del actual código de construccion .Estos barrios se construyeron según planos aprobados y como muestra la foto, parecería que D.P.D.U. No inspeccionó las obras, quedando las mismas expuestas a cualquier sismo con sus terribles consecuencias. Quien se hace responsable? La empresa constructora, IPV o D.P.D.U. ???? Casa IPV barrio Suteryh y AOMA, calle 25 de Mayo y Balcarce Santa Lucía
Click Para Ver Noticia Completa
10/01/2018
Cuantos Gran Chaparral hay en San Juan? ¡Investiagaremos!
09/01/2018
Click Para Ver Noticia Completa
05/01/2018
La improvisación en la gestión Franco Aranda la pagan los contribuyentes de Capital
En un esquina del Barrio Palermo hacen rompen y vuelven a hacer
04/01/2018
Qué pasa le comieron la lengua los ratones o estará veraneando en Punta del Este
El desprestigiado EPRE no dio explicaciones sobre el corte total de ayer en San Juan

Cotizaciones
Dolar Riesgo País Precio Del Vino
$5,32 1.000 $2,00
EL AGUA VALE MAS QUE EL ORO
Difunta Correa - San Juan, Argentina
Copyright© 2005 - 2016 DIARIOLIBRE.info - Todos Los Derechos Reservados.