Argentina, San Juan, Viernes 23 de Febrero de 2018
FM Del Sol - La Justa - 91.9
HACIA UN NUEVO BLOQUE HIST√ďRICO
De Daniel Chango Illanes





Aumentar Tamaño Texto
Disminuir Tamaño Texto
Enviar A Un Amigo
Recomendar DIARIOLIBRE.info
Imprimir
LOS BLOQUES HIST√ďRICOS EN LA HISTORIA ARGENTINA EL ORDEN DE LAS HEGEMON√ćAS Podr√≠a seguirse el siguiente orden:Bloque Hist√≥rico OriginarioBloque Hist√≥rico ColonialCrisis Org√°nica 1767/76 - 1829/31Ciclo Revolucionario: 1804 - 1824Funci√≥n Restauradora del Rosismo como puente entre el bloque hist√≥rico colonial y cierre de la crisis org√°nica abierta desde el 1767/76 - 1829-31Nueva Crisis Org√°nica y Movimiento Social y Regional Constituyente (1851 - 1859)Bloque Hist√≥rico Euroc√©ntrico (1860 - 1983)Crisis Org√°nica 1983 - 2010 EL ORDEN DE LAS RESISTENCIAS Resistencia Originaria, siglos XVI - XVII: las primeras experiencias de resistencia, hasta llegar a los movimientos de Juan Calchaqu√≠, Juan Chelem√≠n, Boh√≥rquez.Resistencia Originaria, siglo XVIII: Tupac Amaru, Tupac Katari.Resistencia Originaria: siglo XIX.Resistencia Femenina al patriarcalismo y despotismo familiar tradicional: Mar√≠a S√°nchez.Resistencia Federal de matriz artiguista.Resistencia guerrillera en el Norte durante la Guerra de la Independencia.Ofensiva revolucionaria a partir del Ej√©rcito de Cuyo, organizado por San Mart√≠n, desde 1814.Ofensiva revolucionaria a partir de la Declaraci√≥n de la Independencia, 1816.Resistencia federal de matriz dorreguista.El "catilinismo" de Jos√© Miguel Carrera.Resistencia del frente federal del Interior: Quiroga.La resistencia del Interior profundo y de la traves√≠a: El Chacho, Chapanay, Varela, Guayama.Resistencia del frente federal del Interior al mitrismo y a la guerra del Paraguay: la Revoluci√≥n de los Colorados 1866 - 67.La primera emergencia del Populismo Plebeyo: por dentro del yrigoyenismo.El puente intelectual entre el yrigoyenismo y el peronismo.La segunda emergencia del Populismo Plebeyo: por dentro del peronismo, en especial Eva Per√≥n.La tercera emergencia del Populismo Plebeyo: 1955 - 1983.La cuarta emergencia del Populismo Plebeyo: 1983 - 2001.La quinta emergencia del Populismo Plebeyo: 2001 - ....... BLOQUE HIST√ďRICO COLONIAL El BH colonial de poder se va formando con la conquista y la colonizaci√≥n, es decir la encomienda y el surgimiento de las ciudades. Comienza a derrumbarese a partir de la expulsi√≥n de los jesuitas y la creaci√≥n del Virreinato. Es ah√≠ donde comienza una gran crisis org√°nica. Eso se manifiesta a nivel intelectual con la deserci√≥n de un gran n√ļmero de intelectuales respecto de la ideolog√≠a que hab√≠a sido dominante durante la conquista y colonizaci√≥n, principalmente con la disconformidad con los valores contrarreformitas. El poder de la Metr√≥poli es conciente de la incidencia econ√≥mica, financiera y fiscal de este clima y de las situaciones polemol√≥gicas impl√≠citas, y por ello da organizaci√≥n definitiva a la al sistema administrativo colonial con la Real Ordenanza de Intendentes. Durante el BH colonial, el centro del poder local, la instituci√≥n fundamental, fue el Cabildo. En √©l se viv√≠a la pol√≠tica colonial. Hubo resistencia: las insurrecciones ind√≠genas se perfilaron de manera muy firme durante todo el per√≠odo: Juan Calchaqu√≠, Juan Chelem√≠n, Tupak Amaru, Tupak Katari. El clima de resistencia fue fundamental. El BH colonial tuvo como grandes componentes sociales:Elite conquistadora y encomendera.Los partidos enfrentados: benem√©ritos y confederados. Hay entre ellos algo de antag√≥nico, entre premodernidad y modernidad, pero lo m√°s es diferencia contradictoria. Hernandarias, que no todos los benem√©ritos, antagonizaba con los confederados. Tambi√©n en el BH euroolig√°rquico, Irazusta, en los a√Īos 30 del siglo XX, antagonizaba con el capital ingl√©s sin enfrentar del todo a la oligarqu√≠a dominante.Una clase intelectual fundada en las √≥rdenes religiosas.Dos universidades (Charcas y C√≥rdoba). En la primera de ellas el debate se fue profundizando. Cabe recordar la influencia de Victorian de Villava sobre Mariano Moreno en la cuesti√≥n del cuestionamiento y desocultamiento a la explotaci√≥n de los ind√≠genas. LA GENERACI√ďN REVOLUCIONARIA Arranca en la descomposici√≥n del BH colonial, que va desde 1767 hasta 1821, desde la expulsi√≥n de los jesu√≠tas hasta la liquidaci√≥n del Cabildo. El programa revolucionario es el Plan de Operaciones de Mariano Moreno. Es precisamente eso lo que no se hace. Se impide que se haga. Tampoco el federalismo revolucionartio de Artigas. Ambos vectores revolucionarios quieren ser continuados y fusionados por Manuel Dorrego, primero enviado al exilio y luego fusilado, por el ej√©rcito de Lavalle. La Revoluci√≥n era el Plan de Operaciones y las Instrucciones Orientales. Y el federalismo doctrinario postmorenista y bolivariano de Dorrego. Contra todo ello se alzan el restauracionismo rosista y el liberalismo rivadaviano, antecedentes ambos del mitrismo. EL PUENTE ENTRE EL BH colonial y el BH eurolig√°rquico El r√©gimen rosista y las formas que en distintos lugares del pa√≠s cobr√≥ la llamada Santa Federaci√≥n (que no era el federalismo sino la restauraci√≥n de un poder olig√°rquico fuerte cerrando el camino al federalismo aut√©ntico y creando un centralismo absorbente y represivo), fue el nexo,, el puente hist√≥rico entre ambos bloques, para lo cual liquid√≥ la transici√≥n revolucionaria. Podr√≠a decirse sin exceso alguno, que el r√©gimen rosista tuvo una funci√≥n: mezcl√≥ los fundamentos de los benem√©ritos con los de los confederados. Rosas aparec√≠a como benem√©rito, como una especie de Hernandarias, pero en verdad en su interior y en el interior de su r√©gimen era un confederado. EL BLOQUE HIST√ďRICO EUROLIG√ĀRQUICO Combin√≥ una forma racista y civilizatoria al mismo tiempo. Es euroc√©ntrico porque se considera heredero de la civilizaci√≥n europea y justifica sus saqueos y masacres en ese principio. Pero tambi√©n descalifica y persigue a los inmigrantes cuando escapan del control de la √©lite. Y es as√≠ como el ide√≥logo reaccionario Leopoldo Lugones, llama a los inmigrantes con desprecio y temor, la "plebe ultramarina". Las fuerzas armadas conformadas desde el Ej√©rcito mitrista, primero, con academias militares creadas por Sarmiento, roquista despu√©s, setembrino luego, neoliberal y antipopulista, se activaron siempre con la pr√°ctica del genocidio. Y si no genocidio, con una permanente amenaza de represi√≥n. Es el modelo dise√Īado por Mitre, Sarmiento, Roca, Uriburu, Agust√≠n P. Justo, Aramburu, Ongan√≠a, Videla y sus respectivos s√©quitos. Todos ellos participaron de la idea de constituir una Naci√≥n blanca, europea, o imitaci√≥n de Estados Unidos. Pero no en lo democr√°tico sino en el racismo. Hay un medio de comunicaci√≥n que atraviesa toda la historia del BH eurolig√°rquico: el diario La Naci√≥nm fundado por Mitre y alimentado por el Proceso de 1976-1983. As√≠ como en el BH colonial, la instituci√≥n dentral fue el Cabildo, en el BH eurolig√°rquico, la instituci√≥n central fueron las fuerzas armadas. Ellas definieron la situaci√≥n en 1860, en 1866-67, en el 80, en el 90, en 1930, en 1955, en 1966 y en 1976. Siempre estuvieron. En todos los casos nombrados sostuvieron de manera efectiva y represiva el BH eurolig√°rquico. Lo sorprendente es que a pesar de la presencia absorbente de las fuerzas armadas, el BH eurilig√°rquico perdi√≥ el Alto Per√ļ, la Banda Oriental y ensanch√≥ su espacio sobre los territorios ind√≠genas. Las fuerzas armadas concatenaron su acci√≥n con las entidades financieras y con los grandes diarios. En 1930 y en 1955 la hegemon√≠a se sostiuene sobre la base de la proscripci√≥n. Hay que considerar muy especialmente los mecanismos de absorci√≥n de pol√≠ticos que tienen los aparatos medi√°ticos, cuya diversidad aparente y cuyas diferencias pueden confundir. Pero no logran absorber tanto que no haya hecho falta - siempre - la represi√≥n. LA QUINTA EMERGENCIA DEL POPULISMO PLEBEYO: Coincide con la crisis org√°nica abierta a pincipios de los 80. De ah√≠ se abre el caminjo hacia el BH Sin√©rgico sobre el cu√°l s√≥lo se pueden indicar algunos componentes, pero no se lo puede efectivamente caracterizar porque a√ļn no est√°, aunque ya se insin√ļa. Las cuatro emergencias anteriores, y la resistencias hist√≥ricas del siglo XIX fueron vencidas y aniquiladas. Pero los vencidos fueron dando su aporte y su experiencia en forma hist√≥rica vestigial. LA CUESTI√ďN DE LA BASTILLA: Ra√ļl Alfons√≠n, en 1983, pudo ser el v√©rtice del nuevo bloque. Pero lo venci√≥ su propio deliberacionismo republicano institucionalista formal y su cospolitismo centr√≠fugo. Adem√°s, por formaci√≥n, no ten√≠a un proyecto gramsciano, aunque la derecha lo acusara de eso en ocasi√≥n del Congreso Pedag√≥gico. Adem√°s no era yrigoyenista, no era un hombre del movimiento nacional. Estaba m√°s cerca de R. M. Ortiz que de Arturo Jauretche. Por todas estas razones, el retroceso fue muy f√°cil. Desde el 83 no vino m√°s democracia, vino un formalismo limitado por el neoliberalismo y el neoconservadorismo. Pesaron m√°s los contenidos que las formas, a pesar de lo que pensaban los alfonsinistas, muchos de ellos con muy buenas intenciones. Pero adem√°s, estaban aquellos que promet√≠an formas y las pon√≠an en escena como encubrimiento y camouflage de contenidos que favorec√≠an al BH euroc√©ntrico y olig√°rquico. Alfons√≠n dijo una gran verdad: "con la democracia se come, se cura, se educa". Pero lo que ocurr√≠a es que no hab√≠a democracia en plenitu y, m√°s grave a√ļn, Alfons√≠n confund√≠a democracia con Rep√ļblica. Y con la rep√ļblica puede ocurrir que ni se coma, ni se eduque, ni se cure. Alfons√≠n repet√≠a: "No hemos tomado la Bastilla". Alfons√≠n era un republicano de clase media, no un populista plebeyo. Era - repetimos - un radical que hab√≠a extirpado de su pensamiento profundo lo mejor y m√°s desprolijo del yrigoyenismo. UNA POL√ČMICA EN PLENOS A√ĎOS 50 En la Historia de las Ideas Pol√≠ticas en la Argentina y de la izquierda argentina, la pol√©mica entre Am√©rico Ghioldi y Julio V. Gonz√°lez, ocupa un lugar muy importante. Gonz√°lez dice que el peroniosmo se llev√≥ la clase obrera porque el socialismo estaba enfermo de minimalismo y no aplicaba su programa de m√°xima. Ghioldi dec√≠a que el peronismo se hab√≠a llevado a la clase obrera nueva, con influencia rural, atrasada, f√°cil para ser hipnotizada por el peronismo. Gionz√°lez replicaba que la clase obrera era consciente de sus intereses y que por eso trataba de satisfacerlos. Ghioldi insist√≠a diciendo que esa clase obrera no era capaz de entender la lucha contra el totalitarismo. Gonz√°lez sosten√≠a que la lucha deb√≠a ser contra el capitalismo. Ghioldi hab√≠a hecho una diferenciaci√≥n entre obrero lumpen y obrero ciudadano. Dec√≠a que entre los obreros m√°s maduros hab√≠a conciencia de la democracia, en tanto que entre los m√°s nuevos s√≥lo hab√≠a inter√©s material inmediato y que no ten√≠an una cultura c√≠vica. El debate fue durante el 37¬ļ Congreso del Partido Socialista, en 1950. De acuerdo a la estructura partidaria gan√≥ Ghioldi. Pero frente a la izquierda - y m√°s a√ļn, frente a la historia - gan√≥ Gonz√°lez. Ghioldi ven√≠a de Repetto, cuya l√≠nea liberal se impuso en la historia del Partido Socialista. La l√≠nea Repetto - Ghioldi era liberal, de manera indirecta, pero liberal al fin. ACCI√ďN ARGENTINA Hay un punto nodal del liberalismo socialista argentino. Se trata de la organizaci√≥n Acci√≥n Argentina, en lka que se agruparon los cuadros previos a la Uni√≥n Democr√°tica y al golpe de Estado de 1955. Acci√≥n Argentina tuvo su desempe√Īo pol√≠tico entre 1940 y 1943. Lleg√≥ a tener 375 filiales. Acci√≥n Argentina no s√ßolo fue antieje. En eso no hay nada de malo. En realidad era antineutralidad. Quer√ßia que Argentina entrara en guerra. Era un aparato local articulado con la pol√≠tica norteamericana de obligar a la Argentina a romper la neutralidad, y fortalecer el alineamiento hemisf√ßerico con los norteamericanos, para aumentar el espacio hegem√ßonico de Estados Unidos en Am√ßerica Latina y desplazar a Inglaterra de ese lugar hegem√≥nico en la Argentina. El Reino Unido se hab√≠a demostrado disconforme con la ruptura de la neutralidad argentina en 1939. Presid√ßia Acci√≥n Argentina Julio A. Noble, demoprogresista, la vicepresidencia la ten√≠a Alicia Moreau. Estaba Repetto. El primer manifiesto lo formaba Marcelo Torcuato de Alvear. En el Cabildo Abierto fundacional habl√ßo Agunst√ßin P. Justo. Todo esto era una mezcla de setembrinos, radicales galerita, demoprogresistas y socialistas repettunos. Es decir, pol√≠ticos que estuvieron a favor del golpe del 6 de setiembre de 1930, radicales antiyrigoyenistas, liberales relativamente doctrinarios y socialistas de la conexi√≥n Repetto, que manejaban el aparato partidario. El golpe de 1955, tiene su antecedente principal√≠simo en Acci√ßon Argentina, que es como bisagra de un √©poca entre 1930 y 1955. As√≠ como FORJA fue el puente entre el yrigoyenismo y el peronismo, Acci√≥n Argentina lo fue entre los golpes. Acci√≥n Argentina es tambi√ßen el antecedente de las "relaciones carnales" con Estados Unidos, que se van a dar en tiempos del menemismo, cuando lo plante√≥ el canciller Guido Di Tella. CONTRADICCI√ďN Y ANTAGONISMO Al interior del BH no se puede evitar lo contradictorio, pero aclaremos: en cada bloque lo contradictorio se expresa mediante la forma de contradicciones diferentes. Pero esas contradiciones que se suceden y entrelazan de bloque en bloque, son alimentadas por un antagonismo que viene desde bloques hist√≥ricos anteriores. No se trata, simplemente, de un problema relacionado con el modo de producci√≥n. Tampoco con la formaci√≥n econ√≥micosocial, aunque ambos est√©n implicados en el bloque hist√≥rico. La cosa va m√°s all√°. Porque hay como una tradici√≥n antag√≥nica muy fuerte. En el marco de esa tradici√≥n antag√≥nica, est√° la persecusi√≥n, el acoso etnocultural al ind√≠gena, el saqueo, la diversa resistencia de este, la`proyecci√≥n de ese acoso y esa resistencia hacia el futuro. Se trata de una realidad muy seria y profunda. El acoso etnocultural y el saqueo se contin√ļan durante dos bloques hist√≥ricos: el colonial y el euroc√©ntrico olig√°rquico (Scalabrini hubiera dicho "colonial" y "coloniaje"). El acoso etnocultural es toda una estrategia de dominaci√≥n, reducci√≥n y superexplotaci√≥n genocida de los pueblos abor√≠genes, Es el sost√©n del saqueo, y el genocidio es el sost√©n del vac√≠o poblacional para el apoderamiento de la tierra. Pero las tendencias al acoso sociocultural se expanden. Lo que aprende el mundo aboriginario de su resistencia al acoso sociocultural va siendo el fundamento de toda resistencia, o en todo caso es la resistencia fundante, la primera resistencia, la originaria o aboriginaria. Esa resistencia est√° en el fondo de las contradicciones del bloque hist√≥rico colonial y del bloque hist√≥rico euroc√©ntrico y olig√°rquico. Esa resistencia es un gran antagonismo de larga duraci√≥n que se contin√ļa. Las cotradicciones son duraciones estructurales: sistema precapitalista en lo econ√≥mico y premoderno en lo existencial; sistema de transici√≥n en la premodernidad y el precapitalismo a la modernidad capitalista en el marco de la expansi√≥n hacia afuera en lo econ√≥mico y del cosmopolitismo centr√≠fugo en el plano existencial y subsistencial y econ√≥mico. Pero las duraciones estructurales no anulan el antagonismo de larga duraci√≥n, se imbrican con √©l. Se imbrican hasta llegar a un punto, que viene desde la crisis del 30 hasta hoy. Es el gran momento en que el aqntiguo antagonismo, la tradici√≥n de antagonismo se mezcla con la crisis de la estructura c apitalista de la Argentina. Y se va haciendo cada vez m√°s expresivo, proteico, cambiante, el repertorio de discursos y relatos, y de sujetos en el marco del paso de la sujeci√≥n a la libre subjetividad. Al cartearse con Joaqu√≠m V. Gonz√°lez, Bartolom√© Mitre, el historiador que imporne la clave ideol√≥gica del BH eurolig√°rquico, dice que la resistencia id√≠gena estaba condenada a desaparecer. Es Mitre quien contin√ļa la represi√≥n colonial en forma intensa. El es quien liquida al pueblo praguayo y en sociedad con Sarmiento, a la montonera. El ejecutor de la sentencia hist√≥rica de la desaparici√≥n es Mitre en el inicio del BH eurolig√°rquico. Roca lo contin√ļa. Pero toda la clase dominante de ese bloque los contin√ļa a ambos mediante la apropiaci√≥n de tierras y la reducci√≥n del aboriginario a la estatura de un animal dom√©stico. Es decir a la extrema condici√≥n de sometimiento. Hasta que la historia va generando un movimiento cada vez m√°s acelerado de paso de sujeci√≥n a subjetividad libre a trav√©s de largas resistencias, algunas de las cuales son muy violentas y son reprimidas con m√°s violencia a√ļn. Los tiempos actuales exhiben contradicciones, que a la vez expresan los contenidos socioculturales del antagonismo profundo. Hoy, Latinoam√©rica avanza hacia un grado cada vez mayor de independencia no tganto frente al capitalismo, s√≠ frente a Estados Unidos. Tambi√©n frente a Europa, aunque en menor medida. Con muchas imperfecciones y hasta desaciertos, pero con mayor autonom√≠a.EXC√ČNTRICOS Y CENTR√ćFUGOS El papel de los militares es exc√©ntrico y centr√≠fugo en casi toda nuestra historia. Por esa raz√≥n fueron la instituci√≥n central del BHEO. Por eso se los instaur√≥ como aparato represivo, algo as√≠ como un ej√©rcito de ocupaci√≥n de la ‚Äúcivilizaci√≥n‚ÄĚ contra la ‚Äúbarbarie‚ÄĚ. La gesta de ese ej√©rcito no es hacia fuera sino hacia adentro, hacia la ‚Äúbarbarie interior‚ÄĚ. Es lo que da el tono a toda la √©poca (Mitre, Roca, Uriburu, Justo, Aramburu, Ongana, Lanusse, Videla). Sin negar dos grandes precursores en Lavalle y Paz. No faltan cosas absurdas en esta historia, como Jos√© F√©lix Uriburu pretendiendo criticar al militarismo. Ese ej√©rcito no siempre est√° contra los intelectuales pretendidamente progresistas. En 1955 tiene muchos de ellos porque los re√ļne el gorilismo. Hay diferentes gorilismos. Uno de base cat√≥lica y otro laiuco de matriz liberal. Ambos se unen en la coyuntura de 1955. En el 66 y en ewl 76 est√°n lejos. Aunque la presencia de Am√©rico Ghioldi en el gobierno de Videla como diplom√°tico parece indicar lo contrario. Contra el populismo plebeyo ha habido peligrosos acuerdos entre el claustro y el cuartel. Un punto importante de ruptura se produjo en 1966 con la noche de los bastones largos, la jugada de Ongan√≠a para disciplinar a la Universidad. En las FFAA, contra el populismo plebeyo y las izquierdas de m√°s fuerte radicalidad y clasismo, es decir, contra los programas de m√°xima, hubo un entendimiento entre integristas y liberales. Eso fue el 30, y eso fueron todos los golpes. Pero hay que destacar que muchos cuadros eran liberales o neoliberales en lo econ√≥mico e integristas en lo referente a lo sociocultural. Eso engendr√≥ un entrecruzamiento f√©rtil que se reprodujo por mucho tiempo. Los grandes diarios, en especial La Naci√≥n, fueron la maternidad en la que nac√≠qan estos engendros pol√≠ticos, mitad capitalistas globalizantes y mitad integristas reaccionarios. El militar argentino de matriz golpista, era un cuadro con valores premodernos, con una torpe imitaci√≥n de un sentido guerrero tradicional, contrarreformista y como consecuencia de ello, recalcitrante frente a la Revoluci√≥n francesa y ni que hablar de la Revoluci√≥n Rusa. Catolicismo contrarreformista e hispanofilia lo har√°n, al militar argentino, m√°s un guerrero de Franco que de San Mart√≠n. Los fundamentos ideol√≥gicos de su formaci√≥n eran metaf√≠sicos, ahist√≥ricos, anacr√≥nicos y contrarrevolucionarios en grado extremo. La corporaci√≥n rectora del pa√≠s, es decir, la corporaci√≥n militar, ten√≠a un fundamento ideol√≥gico incompatible con el mundo moderno y con el populismo plebeyo. Fue por esa raz√≥n usado y dominado por la oligarqu√≠a, que lo vio funcional a sus intereses. Per√≥n, adem√°s, no quiso cambiarlo, no quiso transformarlo en un ej√©rcito popular, pudiendo haberlo hecho. Pero es que Per√≥n no ten√≠a esa convicci√≥n, y en eso radicaba la gran diferencia, an√©cdota m√°s, an√©cdota menos, con su esposa Evita. Per√≥n tuvo en el plano material, una idea t√©cnica de las fuerzas armadas, pero siempre las admiti√≥ como control social, las percibi√≥ como n√ļcleo rector, por eso las enfrent√≥ sesgadamente, golpe√°ndole en los flancos, nunca modificando su cerebro operativo, es decir el software de su estructura. Per√≥n no hizo un ej√©rcito peronista. Sigui√≥ administrando y expandiendo el ej√©rcito de Agust√≠n P. Justo. No lleg√≥ m√°s all√°. Incorpor√≥ los proyectos de Savio, de Mosconi, pero eran cuestiones estrat√©gicas parciales, nunca en su totalidad. El problema de Per√≥n era el temor a una revoluci√≥n comunista mundial, y entonces el ej√©rcito era para √©l un resguardo, un l√≠mite, una m√°quina a la que quer√≠a echar mano para evitar ese fen√≥meno expansivo. En tiempos de la resistencia pareci√≥ cambiar. Entendi√≥ con mucha imaginaci√≥n la idea de una revoluci√≥n nacional, pero no asimilaba totalmente la posibilidad de un cambio m√°s fuerte. Al final retrocedi√≥, y en la guerra de aparatos, termin√≥ por originar nada menos que la Triple A. Per√≥n fue una parte resistencia al BHEO, y otra parte un hacedor del orden de ese mismo BHEO. Por su formaci√≥n no pod√≠a ser de otra manera. Una parte de su movimiento qued√≥ en el BHEO y otra parte se encamina en lo que viene. A Hip√≥lito Yrigoyen le pas√≥ lo mismo. En su movimiento estaba el g√©rmen del peronismo y estaba tambi√©n el orden p√ļblico y el inter√©s de clase olig√°rquico. Per√≥n y las Triple A, Yrigoyen y la represi√≥n de la Patagonia. Yrigoyen retrocedi√≥ frente a la Iglesia. Per√≥n no, pero s√≠ lo hizo con el ej√©rcito. Pact√≥ con √©l, luego de enfrentarlo a medias, estrategizando por encima de un conjunto de agentes t√°cticos muy activos y contundentes y temiendo que estos agentes t√°cticos lo despojaran de su condici√≥n de hegemon√≠a estrat√©gico. Cuando ese choque sobrevino prefiri√≥ volver a la derecha. De un modo diferente sucedi√≥ con el radicalismo, aunque con alguna similitud. Pero el ‚Äúhay que seguir a Marcelo‚ÄĚ, era parte de ese momento regresivo. Pero seamos justos en el an√°lisis: los fusilamientos de la Patagonia, y las Triple A no fueron movimientos regresivos, sino inocultablemente reaccionarios. POPULISMO PLEBEYOY NUEVO BLOQUE HIST√ďRICO La Argentina se encamina desde la historia resistente del populismo plebeyo hacia instituir un nuevo bloque hist√≥rico que tendr√° - no tiene a√ļn - una sinergia entre formas capitalistas, socialistas y de recuperaci√≥n del sentido estrat√©gico de un nuevo tipo de Estado. Por ah√≠ pasa la lucha para que se instituya realmernte y no potencial o aparentemente la nueva legislaci√≥n medi√°tica, por ejemplo, a la que se opone la hegemon√≠a sociocultural de San Juan. Esta es otra diferencia que debe ser se√Īalada.El nuevo bloque hist√≥rico es el resultado de una resistencia muy intensa. La clase hegem√≥nica del bloque hist√≥rico que se mantiene hasta hoy, oblig√≥ a las clases subordinadas a renunciar a su cultura identitaria, a su macrosujetividad activa. Esa hegemon√≠a es la madre de lo que se da en llamar sentido com√ļn, es decir, relatos y discursos de la clase dominante, incorporados a las clases subordinadas. Pero en la Argentina, la resistencia a esos discursos ha tenido un repertorio muy amplio en los dichos y en los hechos, y es ah√≠a donde se encuentra el sustento vital para el no sometimiento, para el cimiento del irrenunciable antagonismo.No se puede hablar de democracia e instituciones si no hay una definici√≥n previa que ponga como nudo hist√≥rico el 24 de marzo. Los que quieren seguir investigando, esclareciendo, manteniendo la Memoria, los que no aceptaron nunca la mentira de los dos demonios llevan las de ganar porque el fuerte contenido simb√≥lico que controlan est√° planteado hacia adelante de manera muy contundente.Hay que agregar que la frase que dijo ayer la se√Īora Cristina Fern√°ndez, fue muy clara: "Nadie que no sepa qui√©n es puede ser verdaderamente libre". Eso que vale para los hijos de los desaparecidos en lucha por la identidad, vale para todo el pueblo argentino y latinoamericano. En cada punto del Continente estamos recuperando la identidad, estamos asumi√©ndola. Estamos pasando de ser sujetos de sujeci√≥n a sujetos de una libre y firme subjetividad hist√≥rica. Nuestros pueblos son tambi√©n Hijos que recuperan el derecho a saber qui√©nes son y ad√≥nde van. Me refiero a pueblos en sentido plebeyo, no meramente a individuos que poseen el derecho a ser representados. Los recipientes formales son demasiado estrechos para albergar un contenido tan amplio y, sin embargo, tan profundo, entra√Īable y accesible. No es cuesti√≥n de mayor√≠as electorales, siempre circunstanciales, sino de grandes sentidos que se enmarcan en un destino. Ese destino se va perfilando, entre nosotros los argentinos, en la medida en que ni el 55, ni el 76 - dos veces la pr√°ctica del genocidio - pudieron torcer el rumbo.El rumbo no es m√°s institucionalismo formal de lo ya instituido, sino el instituir un nuevo bloque hist√≥rico y desde ah√≠, constituir un nuevo Estado con nuevas relaciones Estado-Sociedad. Habr√° que avanzar muy firmemente, resistiendo a la recalcitrancia de los que quieren volver atr√°s. Cada paso hacia adelante traer√° una nueva batalla contra la reacci√≥n y contra la regresi√≥n. Eso es lo progresivo y no meramente conservar algunas libertades temerosamente. Creo que ese es el camino que se ha abierto. Creo que ser√≠a imposible si no nos hubiera pasado todo lo que nos pas√≥. En la historia todo lo que ocurre - por horrendo que sea - gana el lugar de necesario para dar pasos firmes hacia adelante. Me invade otra vez una idea de resurrecci√≥n: la militancia asesinada, secuestrada, desaparecida, aparece en los j√≥venes. La sangre triunfa sobre el sable, como dice una antiqu√≠sima frase oriental. El Esp√≠ritu de una historia profunda vuelve otra vez, pierde una peladura y despliega desde adentro su piel nueva, como dec√≠a Leopoldo Marechal. CRISIS ORG√ĀNICA La crisis org√°nica, si se la entiende como ruptura del v√≠nculo entre estructura y superestructura, o mejor, entre modalidad existencial, implica la deserci√≥n de los intelectuales respecto del BH viejo. En el caso argentino, esto se agudiz√≥ en los 60. Contribuy√≥ a ello, la revalorizaci√≥n del populismo plebeyo, la revoluci√≥n cubana, la transformaci√≥n de las ciencias sociales. Principalmente en el plano semiol√≥gico, antropol√≥gico y psicol√≥gico y su relaci√≥n con el relativismo sociocultural, que hizo declinar dos bastiones euroc√©ntricos: la idea de civilizaci√≥n como ant√≠tesis de la barbarie, y el desprecio por los originarios. El fen√≥meno se intensific√≥ hasta la contradicci√≥n generada por los propios medios: - la nueva radicalidad en pa percepci√≥n cr√≠tica semiol√≥gica y psico, que los propios medios en cuesti√≥n difund√≠an, en parte, en sus suplementos.- Los negocios mafiosos fundados en la impunidad que da el poder (o como dijo alguna vez Alfredo Yabr√°n: poder = impunidad. En alg√ļn punto, ese rep√®rtorio cient√≠fico, y ese proliferar de cuadros intelectuales, terminar√≠a por juntarse en alg√ļn punto que tuviera que ver con una nueva crisis de hegemon√≠a. Hay que advertir que la crisis org√°nica no consigue resolverse del todo porque la izquierda rutinaria tiene celos del peronismo que al ser un movimiento ‚Äútoma tutti‚ÄĚ le roba banderas, discursos, etc. A tal extremo llega esto que en marzo del 2000, el dirigente Luis Zamora, l√≠der de Autodeterminaci√≥n y Libertad, dijo directamente que el kirchnerismo se dedicaba a robar banderas, y que s√≥lo por eso defend√≠a la memoria y los derechos humanos. Pero a√ļn con estos hechos u opiniones, la crisis org√°nica se ha desatado y la mayor parte de los intelectuales modernos y m√°s actualizados est√°n pr√≥ximos al progresismo populista y desertan del BHEO. Al BHEO le quedan figuras del liberalismo y del conservadorismo regresivas y reaccionarias, y un cierto progresismo de matr√≠z euroc√©ntrica y antipopulista. No tienen suficiente respuesta en e mundo semiopsico. Tienen figuras fr√≠volas de mucha inserci√≥n en el √°mbito medi√°tico pero de muy d√©bil respuesta intelectual cr√≠tica. Expresan s√≠, un individualismo posesivo muy fuerte por cuanto est√°n relacionados al consumo y a la ideolog√≠a de este, que es la publicidad. En la medida en que se impugna a la televisi√≥n como criterio de verdad, o argumento de autoridad, va abri√©ndose una nueva visi√≥n de la realidad a nivel masivo. Eso debilita a las figuras medi√°ticas aunque mantengan audiencia y contin√ļen con su propaganda consumista. NBH Y NUEVO PARADIGMA SOCIOCULTURAL Un bloque hist√≥rico nuevo implica un paradigma sociocultural nuevo. Eso quiere decir un tipo nuevo de relaci√≥n social en el que disminuyen rechazos racistas, de g√©nero, o por motivos sexuales. Estos cambios han empezado por hacerse cada vez m√°s difundidos desde que aparecieron como nuevo emergente social las mujeres. Eso fue un cambio muy importante desde la segunda mitad del siglo pasado hasta hoy. El NBH es un cambio, una transformaci√≥n axiol√≥gica. Otro tipo de valores. En el bloque que est√°q muriendo, hubo valores que sosten√≠an cosas como la homofobia y el p√†triarcalismo. Valores que se articulaban con un sentido individualista de la vida social, con un sentido muy jer√°rquico. Individualismo, jerarqu√≠a, homofobia patriarcalismo. Ahora asoma una nueva construcci√≥n axiol√≥gica. La ley de matrimonio igualitario ha producido un cambio muy importante en la Argentina. Es un indicador cierto de cambio hist√≥rico y de la presencia o emergencia de un NBH. M√°s que los cambios puramente econ√≥micos esto es indicador de un cambio axiol√≥gico. En el bloque anterior, la homofobia y la justicia por mano propia, relacionadas ambas con el patriarcalismo, eran algo aceptado y compartido. Eso empieza a pasar a ser una rareza, una curiosidad. Todo el bloque que corre desde 1860 y tiene su cen tro en los a√Īos 30, ha sido de la violencia del patriarcalismo y la homofobia. Esta situaci√≥n se ha sostenido por mucho tiempo. NUEVOS VALORESTOLERANTES Y REFUTATORIOS Nuevos valores, nuevos movimientos sociales y nuevos vectores pol√≠ticos se vinculan de un modo muy intenso. Los nuevos valores est√°n relacionados a grupos de afirmaci√≥n de identidad y derechos no refutatorios. Es el caso de los movimientos feministas, lesbogays, etc. Esos nuevos derechos tienen influencia jur√≠dica y pol√≠tica, pero por sobre todas las cosas, son gestadores de tolerancia. Se presentan como tolerancia y, seg√ļn los casos, tienen tendencia a una nueva afirmaci√≥n subjetiva, o a fuertes fundamentos refutatorios. La Argentina est√° haciendo avances muy grandes en lo que hace a tolerancia, y adem√°s gesta una refutaci√≥n muy fuerte, y hasta intolerante a las posiciones fascistoides, o m√°s que eso, a las fuentes del fascismo, como lo han sido aqu√≠ las FFAA regresivoreaccionarias del BHEO, y la Iglesia romana, o en su centralidad romana, es decir en sus excentricidades autoritarias, vcomo f√≥rmulas pol√≠ticas. BLOQUE HIST√ďRICO YMOVIMIENTO NACIONAL Cuando hablamos del bloque hist√≥rico de la Argentina est√° comprendida la cuesti√≥n del movimiento nacional, primero como atisbo, como esbozo, despu√©s como movimientos de resistencia al poder del BH eurolig√°rquico y luego como aspecto central del camino latinoamericano, o como bloque de la profunda ‚Äúlatinoamericanizador‚ÄĚ de la Argentina. Aqu√≠ se sintetiza el problema de la construcci√≥n centr√≠peta de lo pol√≠tico, la cuesti√≥n del movimiento nacional, la lucha de clases, intra e inter clases, y la cuesti√≥n del conflicto sociocultural (la cuesti√≥n de los grandes antagonismos). CHOQUE ENTRE SABIDUR√ćA COLECTIVA Y SENTIDO COM√öN La idea de bloque hist√≥rico integra mejor la cuesti√≥n del modo de producci√≥n y la formaci√≥n econ√≥mica social, y la modalidad existencial y la modalidad subsistencial, conjug√°ndolas, dialectiz√°ndolas. El bloque hist√≥rico vincula el despliegue temporoespacial (diacron√≠a), con el modo de producci√≥n, la modalidad existencial, modalidad subsistencial, la formaci√≥n econ√≥mico social. El modo de producci√≥n tiene un peso fundamental en el bloque hist√≥rico, pero no es ni mucho menos la totalidad: El peso existencial del pasado excede el modo de producci√≥n. El antagonismo profundo tambi√©n. El odio a la sumisi√≥n y al trabajo, y a la rutina impuesta por el poder, todo eso tiene or√≠genes muy lejanos. Tambi√©n la ansiedad de paz o de ocio, la libertad de no hacer, la idea de vivir sin tener que merituar nada para hacerlo, todo ello fundante de la utop√≠a, que est√° en el fondo del radicalantagonismo. El antagonismo est√° en la sabidur√≠a colectiva, mientras que el sentido com√ļn est√° la articulaci√≥n, producci√≥n y reproducci√≥n de mecanismos que eviten el estallido o la erupci√≥n de antagonismo. No s√≥lo desde a clase dominante sino desde la propia clase subalterna, para evitar costos mayores, represiones, etc., el castigo de los hegem√≥nicos. Hay un choque, que es otra parte del gran antagonismo entre la sabidur√≠a colectiva y el sentido com√ļn. LO QUE VIENE Lo que viene es el Bloque Hist√≥rico Democr√°tico Sin√©rgico, Inclusivo y Abierto. Esa policlasista con centro en una s√≠ntesis social entre populismo plebeyo y clase trabajadora. Una diferente inserci√≥n social. Una hegemon√≠a nueva. Ese bloque hist√≥rico que viene tiene su fundamento en el movimiento nacional en todas sus etapas, en la clase trabajadora, en toda su historia de resistencia, con variantes epocales y subjetivas. ¬ŅCu√°l ser√≠a la instituci√≥n fundamental del nuevo bloque? No lo sabemos porque a√ļn estas instituciones no est√°n, porque a√ļn este bloque hist√≥rico no est√° instalado plenamente, pero vamos en la direcci√≥n de un √°mbito de socializaci√≥n pol√≠tica nuevo: la red de medios liberados en manos de una consolidada ciudadan√≠a social. El bloque que viene comunica todas las resistencias con todos los nuevos empujes y enviones hacia el futuro. En realidad m√°s que la s√≠ntesis, habr√° una reconversi√≥n de las resistencias. Y esa reconversi√≥n se traducir√° en un movimiento ampliado de democracia y expansi√≥n de la ciudadan√≠a social. POPULISMO DE POPULUS Y POPULISMO DE PLEBS El populismo de populus lleva a la rep√ļblica y al fascismo. El populismo plebeyo lleva hacia la democracia. El populismo de populus es excluyente. El populismo plebeyo es inclusivo. Juan Manuel de Rosas era un populista de populus. No inclu√≠a plebeyos. Aparentaba incluir libertos y gauchos, pero no democratizaba, controlaba. Mezclaba, pero no inclu√≠a. Per√≥n empez√≥ siendo un populista de populus ytermin√≥ siendo un populista de plebs. El populista de populus quiere restringir y arrebatar y redistribuir la ciudadan√≠a a un pueblo fundante y arstocratizado. El populista plebeyo expande la ciudadan√≠a y despliega los caminos para esa expansi√≥n. Rosas era un populista de populus. Populus como clase unida, fundante, legitimatoria de su poder como gobernador. Su fundamento antidemocr√°tico est√° en la frase ‚Äúni cuscos ladradores ni peones doctores‚ÄĚ. Per√≥n pas√≥ a ser un populista de plebs desde elv terremoto de 1944 o aquiz√° algo antes. All√≠ pas√≥ de regresivo a progresivo y hered√≥ el liderazgo del movimiento nacional. La rep√ļblica viene del individuo, del propietario, tiene un or√≠gen defensivo. El demos se protege de extranjeros y esclavos y de la gente minuta. El populus, el pueblo de los cabildos, es defensivo. El ‚Äúpueblo‚ÄĚ del treinta se presenta a la defensiva. El sanjuanino Federico Cantoni fue un populista de plebs, un populista plebeyo, pero en el treinta jug√≥ para el populismo de populus, contribuyendo al golpe setembrino. Los setembrinos eran de diferente clase: el populismo de populus militar contra la plebe. Ah√≠ estaban Per√≥n y otros. El republicanismo individualista posesivo y liberal, que pod√≠a unirse al populismo fascistizante tipo LKugones, pero no era lo mismo. Pero lo que no admit√≠a edra el populismo de plebs, presente en todo lo que Hip√≥lito Yrigoyen significaba. Antipersonalistas, socialistas independientes, etc. , eran republicanos opuestos desde el individualismo, desde la libertad individual a los dos populismos. En el treinta, el populismo de Uriburu, pueblo como ej√©rcito, como m√°quina xenofobizante, estaba enfrentado al populus como plebe. ¬ŅC√≥mo se llam√≥ a la elecci√≥n de 1928? Plebiscito. Contra ella fue Uriburu, en ese momento ayudado por Per√≥n, entre otros. Conviene preguntarse si la espada de Lugones empieza o no empieza en la guerra gaucha, y qu√© se entiende por tal‚Ķ Populus de bien nacidos, eso es lo que reclaman Uriburu y Lugones. No es lo que quiere Cantoni. El viene del populismo de plebs y va hacia la rep√ļblica, en el treinta. Rep√ļblica proscriptiva en el pa√≠s e imposible en San Juan. Por eso termina con uno o dos balazos encima su √ļltimo d√≠a de gobierno. ¬ŅQui√©n lo balea y aunque sin conseguir eliminarlo lo desplaza para siempre del gobierno? La rep√ļblica proscriptiva que no puede olvidar su or√≠gen populista plebeyo, al que tene sin duda alguna. ALFONS√ćN Y SUS L√ćMITES La corporaci√≥n rectora del BHEO fueron el Ej√©rcito y las fuerzas armadas en general, hasta la derrota de Malvinas. A partir de ah√≠, la corporaci√≥n rectora fueron los grandes mediosa de comunicaci√≥n. Desde luego el comando tem√°tico estuvo en manos de los medios de Papel Prensa. Alfons√≠n tuvo grandes diferencias con estas f√°bricas de descontento pol√≠tico, pero no pudo avanzar mucho. Le faltaba un grupo intelectual de asalto, un comando decodificador. Ten√≠a periodistas que ve√≠an la dificultad en el populismo peronista, principalmente en el movimiento obrero. El problema lo ve√≠an en los paros generales liderados por Sa√ļl Ubaldini, aunque Alfons√≠n hab√≠a tenido problemas severos con La Naci√≥n y diferencias con Arnaldo Musich. La Naci√≥n, Clar√≠n, y sus aliados internos en el radicalismo trataron de domarlo a Alfons√≠n, y en gran parte lo lograron. Una de las grandes enemigas de Alfons√≠n era Mirta Legrand. Siempre lo dec√≠a: que la hab√≠an puesto en una lista negra, que el gobierno radical quer√≠a proscribirla. Aolfons√≠n trataba de zanjar el problema mediante el silencio o alguna galanter√≠a. Todo ese aparato medi√°tico jug√≥ a domar a Alfons√≠n. Estimulaba a la oposici√≥n liderada por Eduardo Menem y Jos√© Luis Manzano, y manten√≠a flu√≠da comunicaci√≥n y ‚Äúcambio de figuritas figuritas‚ÄĚ, como entonces se dec√≠a, con Enrique Coti Nosiglia, un pol√≠tico h√°bil, silencioso y de gran manejo en el √°mbito de la gente de negocios. Un hombre con mucha destreza transacional. Alfons√≠n sab√≠a sobre Clar√≠n y La Naci√≥n todo lo que sabemos hoy. Pero no pod√≠a operar porque para √©l tocar Papel Prensa, hubiese sido tomar La Bastilla. A La Naci√≥n la manejan fondo off shore, la familia Saguier (una parte de √©sta, y el fantasma de Mitre. Los operadores medi√°ticos de Alfons√≠n, Pero S√°nchez entre ellos, contaban que a los radicales les aterrorizaban los enojos de Alfons√≠n con los medios. El yerno de Alfons√≠n, Alconada Semp√©, trataba de limar las aristas conflictivas en l√≠nea directa con Eduardo Van derfUERON Kooy. Fueron tiempos muy complicados, porque Alfons√≠n era d√©bil frente a la oposici√≥n, los medios, su propio partido y la clase pol√≠tica que picoteaba el sistema como los buitres. La izquierda jugaba sobre los climas medi√°ticos:- unos, como J. A. Ramos, quer√≠an que volviera cualquier peronismo.- otros, como Zamora, quer√≠a aprovechar el clima gestado por la h√≠per, en cuya atrativa coyuntura, el dirigente socialista revolucionario se hab√≠a transformado en columnista televisivo. La hiper ten√≠a una finalidad disciplinatoria. Y los saqueos a supermercados funcionaban creando un clima de inusitada inseguridad para las clases propietarias. Aprovechaba el peronismo de Duhalde y de Ruckauf. Se debilitaba el peronismo renovador que hab√≠a jugado sus esperanzas a la candidatura presidencial de Antonio Cafiero, gobernador de Buenos Aires. Hab√≠an varios peronismo renovadores, depende de qu√© quisieran renovar.- unos, como los de la Revista Unidos, quer√≠an superar a Alfons√≠n en progresismo, quer√≠an que el peronismo dejara atr√°s los tiempos de Herminio Iglesias e Italo Luder.- otros, como Jos√© Manuel de la Sota, Olga Riutort, etc. quer√≠an renovar desde el capitalismo y el sistema. Un populismo que integrara la nueva √©poca privatista- otros, como Menem, se dec√≠an renovadores a la manera ‚Äúpragm√°tica‚ÄĚ, logrando la vel √©xito a cualquier costo.- Las expresiones ‚Äúrenovaci√≥n‚ÄĚ o ‚Äúrenovador‚ÄĚ ten√≠an encanto desde los tiempos que Alfons√≠n hab√≠a hecho la agrupaci√≥n ‚ÄúRenovaci√≥n y Cambio‚ÄĚ.- Los renovadores peronistas aprend√≠an el lenguaje radical y lo esgrim√≠an en el Congreso, con √©xito en muchos casos. Alfons√≠n viv√≠a amenazado por el fantasma del golpe de Estado. Eso era lo que √©l y un gran n√ļmero de radicales cre√≠a. En realidad, no hab√≠a ninguna posibilidad de que pudiera sobevenir un golpe como los que ocurrieron en 1930, 43, 55, 66,0 76. Pero s√≠ hubo huelgas militares encabezados por los militares Rico y Seineld√≠n, nacionalistas de derecha ambos. Huelkgas militares, s√≠, muy peligrosas: en Monte Caseros, Escuela de Imfanter√≠a, illa Martelli. No hubo golpe porque el ej√©rcito hab√≠a dejado de ser la corporaci√≥n pol√≠tica rectora. Ven√≠a de la derrota de Malvinas y estaba empezando a sufrir la derrota en su gran guerra imaginaria y brutal lanzada contra su propio pueblo. Las huelgas militares eran para que no se avanzara en la investigaci√≥n del genocidio. Para cortar de cuajo la construcci√≥n de la memoria popular sobre lo que hab√≠a ocurrido. Alfons√≠n avanz√≥ bastante, pero ten√≠a un l√≠mite: cre√≠a en la doctrina de los dos demonios. Y eso la inmovilizaba aunque tuviera muy buena voluntad. Alfons√≠n cre√≠a, primeramente, que los propios instituciones militares iban a juzgar a sus criminales de guerra. Pero olvidaba que los ej√©rcitos se construyen como corporaci√≥n en base a un enemigo: ese enemigo era la ‚Äúsubversi√≥n‚ÄĚ, la izquierda, el ‚Äútrapo rojo‚ÄĚ, el marxismo, y hasta el liberalismo progresista de Alfons√≠n. Al final, presionado desde adentro de su propio partido, Alfons√≠n impuls√≥ la ley de punto final y, espec√≠ficamente, la de obediencia debida. Con eso calm√≥ las aguas un poco. Pero dio un paso tremendo hacia la derecha y hacia lo que luego fue el indulto menemista. El BHEO lo derroc√≥ mediante lo que se llam√≥ ‚Äúgolpe de mercado‚ÄĚ. Fue Julio Ramos, director de Ambito Financiero, quien bautiz√≥ as√≠ al amplio y peligros√≠simo movimiento hiperinflacionario. Mientras tanto, actuando como bulldozers en una demolici√≥n, Cavallo y compa√Ī√≠a hablaban desde el exterior de ‚Äúun d√≥lar recontraalto. Hubo un peronismo que sirvi√≥ al golpe de mercado y lo estimul√≥. Ese peronismo est√° hoy en contra del kirchnerismo. ¬ŅQui√©n lideraba al peronismo en tiempos del gran golpe de mercado? Duhalde, Ruckauf, Menem. La l√≠nea llamada hoy ‚Äúperonismo federal‚ÄĚ. El aparato antiprogresista que hab√≠a absorbido la experiencia del peronismo renovador. Y junto a todo esto, la Iglesia con sus reiterados alegatos por la reconciliaci√≥n NO ES UNA CUESTI√ďN ESQUEM√ĀTICAMENTE ECON√ďMICA El paso de un BH a otro, es decir que un BH muera y otro nazca, no significa que sea sin√≥nimo de cambio de sistema. No hay un BH capitalista y un BH socialista, r√≠gidamente planteados. Los modos de producci√≥n y los bloques hist√≥ricos son cosas diferentes, Gramsci no intent√≥ construir una mera sinonimia. El BH, agregamos nosotros, tiene que ver con la modalidad existencial, tiene que ver con lo superestructural, y por ello es que insistimos en el paradigma sociocultural. Ha habido diversos bloques hist√≥ricos con sus hegemon√≠as a lo largo y a lo ancho del mundo y la historia dentro de un mismo modo de producci√≥n si por tal entendemos capitalismo o esclavismo, por ejemplo. Y tambi√©n ha ocurrido lo mismo con el socialismo. Es la hegemon√≠a en relaci√≥n con la historia sociocultural. No es una cuesti√≥n esquem√°ticamente econ√≥mica. CONFLICTO Y COEXISTENCIAEN EL ARCA DE NO√Č El BH es algo as√≠ como un Arca de No√©. Es un √°mbito muy hospitalario, con un contenido coherente en diversidad. Es parecido al Arca porque es diluviano y aluvional. Lo diluviano es la crisis sist√©mica mundial. Lo aluvional es el movimiento generacional. Pero no todo es id√≠lico: dentro del BH contin√ļa la lucha de clases, interclases, intraclase. Esa lucha de clases se combina con el antagonismo interbloques. Las especies siguen enfrent√°ndose dentro del Arca, pero comparten un √°mbito com√ļn. M√°s a√ļn, comparten un derrotero que los lleva a un lugar hist√≥rico nuevo. Comparten, adem√°s, una victoria com√ßun frente a quienes no subieron al Arca, no pudieron arrebatarla, no pudieron destruirla. En el BHEO la lucha de clases exist√≠a, aunque estuvieran unidas en el antagonismo fundamental. Obreros y burgueses contend√≠an incluso violentamente, ferozmente, pero participaban de un esp√≠ritu euroc√©ntrico compartido y com√ļn que los hac√≠a ser a ambos antiplebeyopopulistas. En la Semana Tr√°gica se enfrentaban los obreros contra la patronal. Hab√≠a represi√≥n legal e ilegal, principalmente esta √ļltima. Pero obreros y burgueses eran antiyrigoyenistas en la medida en que eran antiplebeyos. Lo plebeyo y lo obrero tienen diferencias: al extremo que hay una cierta lucha de clases entre ellos. Depende de muchas cosas:- Or√≠gen etnocultural.- Tipos diferentes de movilidad social.- Tipos diferentes de referencialidad pol√≠tica. Plebeyos y obreros viven en los conventillos. Contra el R√©gimen est√°n juntos. Cuando llega Yrigoyen se separan. Con Yrigoyen el plebeyaje logra corporizar una etapa de su identidad pol√≠tica. Adem√°s, el plebeyaje ‚Äď o populacho, dir√°n por ah√≠ ‚Äď viene a una formaci√≥n caudillesca, viene a la tradici√≥n de los caudillos. Viene a una formaci√≥n nativa, aut√≥ctona. Mientras que el obrero y la tradici√≥n obrera viene a una formaci√≥n o socializaci√≥n pol√≠tica centr√≠fuga, exc√©ntrica. Es distinto aqu√≠ que en los Estados Unidos. Aqu√≠ casi no hubo ghetizaci√≥n. El valor de lo familiar no fue tan intenso. Hubo mayor posibilidad de mutualizaci√≥n. La sindicalizaci√≥n y no pocas luchas en com√ļn produjeron un intercambio ‚Äď adem√°s de lucha ‚Äď entre obreros y plebeyaje. En el caso del yrigoyenismo hubo m√°s lucha que intercambio. En el caso del cantonismo ‚Äď por citar un ejemplo del Interior ‚Äď hubo m√°s intercambio que lucha, porque en el cantonismo originario, obrerismo era plebeyismo y hasta el caudillo era gringo, pero esta era una caracter√≠stica garibaldina de la que eran portadores los hermanos Cantoni. En Estados Unidos la √©tica protestante produc√≠a gueto, aqu√≠ la √©tica cat√≥lica produc√≠a integraci√≥n pero bajo la forma del caudillismo, como sosten√≠a Leopoldo Allub. El caudillismo no era s√≥lo el sindicato del gaucho, como dice Jauretche, era tambi√©n la estructura que garantizaba la relaci√≥n Estado-Sociedad Civil y la gran masa necesitada de protecci√≥n social. Esa masa era el plebeyaje. Una parte del plebeyaje, o populacho de los caudillos, o protegido por los caudillos, el populacho tambi√©n proteg√≠a al caudillo, se volv√≠a obrero, en diferentes tipos de actividades. Se mezclaba en el lugar de trabajo o en lugar de habitaci√≥n con el obrero inmigrante. Mezclaba las formas de comunicaci√≥n. Los dialectos europeos serv√≠an para la formaci√≥n del lunfardo. Hubo propuestas culturales integradoras, una de ellas fue el tango. La integraci√≥n m√°s fuerte no la pod√≠a manejar el yrigoyenismo, porque ten√≠a una d√©bil comprensi√≥n de lo que pod√≠a significar una clase todav√≠a extranjera en gran parte, aunque d√©bilmente guetizada. Finalmente, fue el peronismo el que sintetiz√≥ el plebeyaje o populacho con una parte muy grande de la clase obrera. Pero es que a esa altura, esa clase obrera era hija de una parte del populismo plebeyo proviniendo de los diversos y plurales n‚ÄĚinteriores‚ÄĚ del pa√≠s. EL KIRCHNERISMO:LO QUE LO OBLIGA A IR HACIA DELANTE El kirchnerismo tiene dos posiciones irreconciliables: no retroceder√° frente al militarismo ni frente a la Iglesia. Esas regresividades y reacciones est√°n en el dUhaldismo, que es t√≠picamente una de las formas con que aparece el BHEO, pero aport√°ndole a este consensos que mantengan orden p√ļblico con vigencia de un esquema de Estado y sociedad que no promueva grandes cambios ni afecte grandes intereses. El BHEO sabe que si el kirchnerismo no regresa, ni reconcilia con la Iglesia y el militarismo, pues entonces va hacia el desarrollo de cambios muy serios y muy intensos- A largas o a cortas, el kirchnerismo tendr√° que desarrollar un nuevo tipo de fuerza militar, combin√°ndola o repens√°ndola a escala continental, a escala del sur. Y eso, a la vez, combinado con una nueva Iglesia, con fundamento en Latinoam√©rica, con centralidad indoafrolatinoamericana. Roma es una sucursal del Eje Nueva York ‚Äď Londres ‚Äď Jerusalem. Necesitamos que en la transformaci√≥n latinoamericana en que estamos, la teolog√≠a de la liberaci√≥n promueva un cisma con Roma, m√°s a√ļn, que abjure de Roma. La batalla ahora es un Nuevo Sur, que emerja con centralidad propia. Eso ser√° un conflicto muy fuerte, y hay que estar preparados para eso a escala continental.



DiarioLibre.info en Facebook


DiarioLibre.info en Whatsapp
PUNTOS DE VISTA
23/02/2018
EPRE esta línea va por calle NUCCE no tiene ni 3 meses de construida con tecnología perimida obsoleta
Es la línea que sacan de la Avenida Joe Ignacio de la Rosa y la construyen por NUCCE acá parecería que hay arreglo entre Energía San Juan manejada por el hombre del Mozarteun y EPRE que le permite construir con tecnología muy vieja que vale muchos $$$ menos. Esto debe ser investigado es como una estafa a los Sanjuaninos. Después hay cortes por un simple viento, acá están las causas
22/02/2018
El EPRE permite a Energia SanJuan poner en nuevos tendidos eléctricos sistemas que tienen la Edad de su presidente. Vamos a mostrar todo lo antiguo qué hay en San Juan en nuevas construcciones eléctricas
El EPRE hace la famosa VISTA GORDA o no controla
21/02/2018
Nuevo edificio Obra Social Provincia: Motos en las veredas, Trapitos y servicios el√©ctricos de hace 70 a√Īos
Fallas de la municipalidad y el EPRE que permite nuevas instalaciones con sistemas muy viejos pero más baratos para Energia San Juan en plena ciudad y para suministrar energía a un edificio a estrenar
20/02/2018
Franco sigue improvisando, pavimenta y borra los cordones de vereda
No hace una completa siempre le falta algo
19/02/2018
Avísenle al Lito!! Se secan árboles por falta de riego en avenida de circunvalación
Lateral Oeste a unos 100 metros de libertador. Pésimo mantenimiento y descuido de la empresa encargada del mantenimiento y riego

Cotizaciones
Dolar Riesgo País Precio Del Vino
$5,32 1.000 $2,00
EL AGUA VALE MAS QUE EL ORO
Difunta Correa - San Juan, Argentina
Copyright© 2005 - 2016 DIARIOLIBRE.info - Todos Los Derechos Reservados.